Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Mayor es quien tiene mucha edad,
viejo es quien perdió la jovialidad.
La edad causa la degeneración de las células;
la vejez produce el deterioro del espíritu.
Sos mayor cuando te preguntás... ¿vale la pena?;
sos viejo cuando -sin pensar- respondés que no.
Sos mayor cuando soñás;
sos viejo cuando apenas conseguís dormir.
Sos mayor cuando todavía aprendés;
sos viejo cuando ya no enseñás.
Sos mayor cuando conseguís hacer ejercicios;
sos viejo cuando pasás la mayor parte de tu tiempo sentado o acostado.
Sos mayor cuando el día que comienza es único;
sos viejo cuando todos los días son iguales.
Sos mayor cuando en tu agenda tenés proyectos y obligaciones para cumplir mañana,
pasado o la semana que viene;
sos viejo cuando tu agenda está en blanco y sólo vivís pensando en los ayeres.
El mayor trata de renovarse cada día que comienza;
el viejo se detiene a pensar que ése puede ser el último de sus días y se deprime,
porque mientras el mayor pone la vista en el horizonte, donde sale el sol e ilumina sus esperanzas,
el viejo siente que tiene cataratas que miran las sombras del ayer.
En suma, el mayor puede tener la misma edad cronológica que el viejo;
sus diferencias están en su espíritu o en su corazón.