Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...

Una piedra en el agua de la cordura
abisma las coordenadas que nos sostienen
entre perfectos círculos
Al fondo,
Pende en la sombra el hilo de la cordura
entre este punto
y aquél
entre este punto
y aquél
y si uno se columpia sobre sus rombos,
verá el espacio multiplicarse
bajo los breves arcos de la cordura,
verá sus gestos
recortados e iguales
si luego baja
y se sienta
y se ve meciéndose.
Coral Bracho