Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...

Dos monjes tenían una discusión a la orilla del río. El maestro, que en ese momento pasaba,
se acercó a ellos y les preguntó sobre que se trataba su debate.
"Estábamos mirado aquél árbol, y dije que las hojas se movían,
pero mi compañero dice que es el viento el que se mueve", dijo uno de los monjes.
El maestro miró al árbol, luego a sus discípulos y les dijo, "es su mente la que se mueve".