Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
En la mitología griega Mirra era la hija de Tías, rey de Asiria, o Cíniras, rey de Chipre, y madre con él de Adonis. Existen varias versiones del nacimiento de Adonis:
En una versión, narrada en la fábula 58 de Higino, la esposa del rey Cíniras, Cencreis, presumía de que su hija era más hermosa que Afrodita. Para castigar a su madre, Afrodita hizo que Mirra se enamorase de su padre y le sedujese en sueños, engendrando a Adonis. Enfurecido, Cíniras quiso matarla. Compadeciéndose de ella, Afrodita la transformó en un árbol de mirra. En la variante recogida por Apolodoro de Atenas era la propia muchacha quien se comparaba irrespetuosamente con Afrodita y ésta en castigo, hizo que se enamorase ciegamente de su padre. Con ayuda de su niñera logró cometer el incesto. Cuando Tías lo advirtió, montó en cólera y quiso matar a su hija. Sin embargo los dioses la transformaron en un árbol de mirra. El árbol creció durante diez meses y de él nació Adonis, a quien criaron las ninfas. En otra versión Afrodita transformó a Mirra en árbol cuando huía de su padre. Adonis nació cuando Tías disparó una flecha al árbol o cuando un jabalí usó sus colmillos para desgarrar su corteza.