Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Vieron unos perros hambrientos en el fondo de un arroyo unas pieles puestas a limpiar;
pero como no podían alcanzarlas decidieron beberse primero el agua
para así llegar fácilmente a las pieles.
Pero sucedió que de tanto beber, reventaron antes de alcanzar las pieles.
Ten siempre cuidado con los caminos rápidos, pues no siempre son los más seguros.