Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...

Mientras te acurrucas, voy a contarte una pequeña historia mi amor:
Érase una vez un pequeñito muy hermoso que se llamaba Edgar Andreas,
y que esa fría noche de invierno, cansado estaba de tanto jugar, reír, brincar y bailar,
estabas adormilado y las estrellas y la luna como siempre, vinieron a darte un beso de buenas noches,
pero en esta ocasión trajeron a una invitada muy especial, a la Aurora Boreal.
Y ella de ver tu carita tan hermosa y tu sonrisa tan preciosa, de alegría se puso a bailar
entre el frío y la oscuridad de la noche, pero con el resplandor de la nieve sus difusos
colores brillaban aún más y con un suspiro te dijo: " Las estrellas y la luna,
me han contado cosas muy lindas sobre ti, y es por eso que decidí traerte cinco regalos,
pero has de guardarlos muy bien y no dejarlos escapar: " Del Blanco tendrás la pureza,
del Amarillo la alegría, del Azul la tranquilidad, del Rojo el amor, y del Verde la salud ".
De repente tus ojitos cansados se abrieron y una sonrisa apareció en tus labios
y de ellos y entre sueños tu primera palabra brotó: " ¿¿usshh??",
y con una mirada de amor te respondí: "¡¡Sí mi amor, también es luz!!.
Tus ojitos de nuevo cerraste y dormidito descansaste. Pero la mamá del pequeñito
al terminar el cuento pensó:
"Yo creo que le dejó 6 regalos, porque el último,
fue su primera palabra". Y a partir de entonces, cada vez que ve a la Aurora Boreal,
la feliz mamá del niño, recuerda esa fría noche de invierno y la primera palabra de su pequeño.
Y esa historia le ha de volver a contar.
Olga Fladby