Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Cuenta el sufi Mula Nasrudin que cierta vez asistió a una casa de baños pobremente vestido,
y lo trataron de regular a mal y ya para salir dejó una moneda de oro de propina.
A la semana siguiente fue ricamente vestido y se desvivieron para atenderlo…
y dejó una moneda de cobre, diciendo:
- Esta es la propina por el trato de la semana pasada
y la de la semana pasada, por el trato de hoy.