Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Oyó un león el croar de una rana, y se volvió hacia donde venía el sonido,
pensando que era de algún animal muy importante.
Esperó un tiempo, y cuando vio a la rana que salía del pantano,
se acercó y la aplastó diciendo:
- ¡Tú tan pequeña y lanzando esos tremendos gritos!
Quien mucho habla, poco es lo que dice.