Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Los Heráclidas (en griego antiguo Ἡρακλεῖδαι Hêrakleĩdai) eran los hijos de Heracles (Hércules) y sus descendientes. El término se aplica en un sentido más estricto a los descendientes de Hilo, el mayor de los cuatro hijos que Heracles tuvo con Deyanira (aunque a veces se consideraba Mélite la madre de Hilo). Otros heráclidas eran Macaria, Lamo, Manto, Bianor, Tlepólemo y Télefo. Estos heráclidas fueron un grupos de reyes dorios que conquistaron los reinos peloponesos de Micenas, Esparta y Argos reclamando, según la leyenda, su derecho a gobernarlo por sus ancestros. Su ascensión al poder se suele llamar «invasión doria». Los heráclidas son tema principal de la obra de Eurípides, Los Heráclidas. En ella, Macaria y sus hermanos y hermanas se esconden de Euristeo en Atenas, bajo el gobierno de Demofonte. Cuando Euristeo se prepara para atacar, un oráculo le dice a Demofonte que ganaría sólo con que una mujer noble fuese sacrificada a Perséfone. Macaria se presta voluntaria al sacrificio, por lo que una fuente fue bautizada en su honor.