Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Penetró un perro en una carnicería,
y viendo que el carnicero estaba muy ocupado,
cogió un trozo de carne y salió corriendo.
Se volvió el carnicero, y viéndole huir, exclamó:
-- ¡ Oye amigo ! allí donde te encuentre, no dejaré de mirarte !
No esperes a que suceda un accidente para pensar en cómo evitarlo.