Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Un perro de caza topó con un león y partió en su persecución.
Pero el león se volvió rugiendo, y el perro, atemorizado,
retrocedió por el mismo camino. Le vio una zorra y le dijo:
-- ¡ Infeliz ! ¡ Perseguías al león y ni siquiera soportas sus rugidos !
Quien sin razón justa alguna persigue a otro más poderoso,
se expone a ser motivo de la burla.