Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...

El devoto se arrodilló para ser iniciado en el discipulado,
y el guru le susurró al oído el sagrado "mantra", advirtiéndole que no se lo revelara a nadie.
"¿Y qué ocurrirá si lo hago?", preguntó el devoto. "Aquel a quien revelare el mantra,
le dijo el guru, quedará libre de la esclavitud de la ignorancia y el sufrimiento;
pero tú quedarás excluido del discipulado y te condenarás".
Tan pronto hubo escuchado aquellas palabras,
el devoto salió corriendo hacia la plaza del mercado,
congregó a una gran multitud en torno a él,
y repitió a voz en cuello el sagrado mantra para que lo oyeran todos.
Los discípulos se lo contaron más tarde al guru y pidieron que aquel individuo
fuera expulsado del monasterio, por desobediente. El guru sonrió y dijo:
"No necesita nada de cuanto yo pueda enseñarle.
Con su acción ha demostrado ser un guru con todas las de la ley".