Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Lanzándose desde una cima, un águila arrebató a un corderito.
La vio un cuervo y tratando de imitar el acto, se lanzó sobre un carnero,
pero con tan malas artes que sus garras se enredaron en la lana,
y batiendo en vano sus alas no logró soltarse.
Viendo el pastor lo que sucedía, cogió al cuervo, y cortando las puntas de sus alas,
se la llevó a sus niños.
Le preguntaron sus hijos acerca de que clase de ave era aquella, y les dijo:
- Para mí, sólo es un cuervo; pero él, se cree águila.
Pon tu esfuerzo y dedicación en lo que realmente estás preparado,
no en lo que no te corresponde.