Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
En mitología griega, los Curetes (en griego antiguo Κουρῆτες Kourễtes) son divinidades a veces confundidas con los Coribantes o los Dáctilos. Nacidos en Eubea, eran hijos de Soco y Combe. Fueron expulsados por su padre, y acompañados por la madre, llegaron a Frigia para educar al dios Dioniso. Más tarde, en Ática, el rey Cécrope les ayudó a vengarse de su padre, por lo que pudieron regresar a su patria. Cuando Crono creyó haberse tragado a su hijo Zeus (en realidad comió una piedra que le entregó su mujer Rea), se encargó a los Curetes que hiciesen ruido con sus armas, bailando y con música para que no oyese los llantos del niño. Por orden de Hera, raptaron a Épafo, hijo de Zeus e Ío. Zeus, enfadado, los mató.