Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Te recuerdo, pequeña, con un amor tan puro
Tan simple, tan sencillo, tan cerca al corazón,
Que estando en esa espina clavado mi futuro
¡Le doy gracias a Dios!
No he podido olvidarte. 0 tal vez, no he querido
¿Para qué iba a olvidarte si tú fuiste el amor?
No me culpes, pequeña, por el no hallar el olvido
¡Le doy gracias a Dios!
Tu recuerdo me duele. Pero es casi alegría
Cuando sangra en el tallo de mi vieja canción
Y por esta nostalgia que es tan bella y tan mía
¡Le doy gracias a Dios!
No me quejo de nada. No reprocho al destino
Que me hubiera quitado mi rayito de sol
Si a pesar de quererte seguí solo el camino
¡Le doy gracias a Dios!
Jorge Robledo Ortiz