El 18 de septiembre de 2007, el profesor y científico Randy Pausch tenía previsto dirigirse
a 400 estudiantes y colegas de la Universidad Carnegie Mellon para cumplir con una tradición
académica denominada "Última lección" (Last Lecture).
Lo que nadie se esperaba es que abriese su intervención con un anuncio:
tenía cáncer de páncreas y los médicos le daban entre tres y seis meses de vida.
"Es lo que es y no podemos cambiarlo", aseguró, antes de afrontar la charla con un humor
y sentido común que le convirtieron en una celebridad.