Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Troilo es un personaje legendario que aparece en los relatos de la Guerra de Troya al menos desde la época homérica. En la mitología clásica es un joven príncipe troyano, hijo de Príamo (o en algunas fuentes de Apolo) y Hécuba. Su destino fue ligado por una profecía al de la ciudad, por lo que Aquiles le emboscó y lo mató. En las versiones medievales y renacentistas de la leyenda, Troilo es el menor de los cinco hijos legítimos de Príamo con Hécuba, lo suficientemente mayor como para ser uno de los principales jefes de los troyanos en la batalla. En un añadido popular a su historia originario del siglo XII, Troilo se enamoraba de Crésida, cuyo padre había desertado del bando griego. Crésida le prometía su amor, pero cuando es enviada por su padre a un intercambio de rehenes, sus sentimientos cambian pronto hacia el héroe griego Diomedes. Troilo era un muchacho o efebo, hijo de Hécuba, reina de Troya. Debido a su excepcional belleza se creía que era hijo de Apolo en lugar del marido de Hécuba, Príamo, si bien éste le trataba con cariño. Las profecías ataban el destino de Troilo al de la propia Troya. Así, poco después de iniciada la guerra, Aquiles fue animado por Atenea a cazar al muchacho. El joven príncipe solía montar a caballo, así que Aquiles emboscó a Troilo y a su hermana Políxena en una fuente cerca del templo de Apolo en Timbra, una región justo a las afueras de Troya. Aquiles quedó asombrado por la belleza de los dos jóvenes troyanos, quienes huyeron. Fue Troilo a quien Aquiles el de los pies veloces logró atrapar, bajándole de su caballo por el pelo. De alguna forma Troilo logró escapar del acoso sexual de Aquiles y huyó al interior del templo. Pero el guerrero lo siguió hasta allí, matándole con su espada y mutilando el cuerpo antes de que pudiese llegar ayuda alguna. El dolor de los troyanos por la muerte de Troilo fue enorme. Más tarde Apolo se vengaría del asesino.