Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
Cicno, hijo de Apolo con Tiria, la hija de Anfínomo, era un hermoso cazador que vivía en la región comprendida entre Pleuronia y Calidón y, aunque fue amado por muchos, los rechazó a todos y sólo uno, Filio, perseveró. Finalmente Cicno le impuso tres trabajos: matar un león sin ayudarse con armas, atrapar vivos unos monstruosos buitres que devoraban hombres y conducir con su propia mano un toro hasta el altar de Zeus. Filio completó estas tres tareas pero, respetando una petición hecha por Heracles, rehusó dar a Cicno un toro que había recibido como premio. Cicno, desesperado por esta negativa, saltó desde un precicipio al lago Canope, que desde entonces se llamó Cicneo. Su madre Tiria le siguió, y ambos fueron metamorfoseados por Apolo en cisnes. Ovidio, que cuenta la misma historia, afirma que el lago Cicneo nació al convertirse Tiria en lágrimas por la muerte de su hijo. Cicno, hijo de Poseidón con Cálice. Nació en secreto y fue descubierto en la playa por unos pastores, quienes viendo que un cisne descendía sobre él le llamaron Cicno. Cuando alcanzó la edad adulta, se convirtió el rey de Colona en la Tróade y se casó con Procleia, la hija de Laomedonte o de Clitio, con quien fue padre de Tenes y Hemítea. Dictis de Creta menciona otros hijos diferentes. Tras la muerte de Procleia se casó con Filónome, hija de Trágaso, quien se enamoró de su hijastro Tenes y, cuando no atendió sus peticiones, le calumnió ante Cicno, por lo que éste montó en cólera y lo arrojó al mar dentro de un cofre junto a su hermana Hemítea. Según otras versiones fue el mismo Tenes quien se arrojó al mar. Tras esto, cuando Cicno supo la verdad sobre la conducta de su esposa, mandó enterrarla viva y fue en busca de su hijo, quien había llegado a la isla de Tenedos, donde se había convertido en rey. De acuerdo con ciertas tradiciones, Tenes no permitió que su padre desembarcara en la isla, cortándole el ancla. En la Guerra de Troya, tanto Cicno como Tenes lucharon con los troyanos, y ambos murieron a manos de Aquiles. Como Cicno era invulnerable al hierro, Aquiles le estranguló con la correa de su casco o golpeándole con una piedra. Ovidio añade que el cuerpo de Cicno desapareció y fue transformado en un cisne cuando Aquiles volvió para tomar su armadura.