En todas las regiones del mundo,
las observaciones demuestran que muchos sistemas naturales están siendo afectados
por el cambio climático regional, especialmente por el aumento de las temperaturas.
Los mantos de nieve y de hielo se están fundiendo
y las superficies heladas se están descongelando.
El número de lagos glaciales está en aumento,
al igual que la inestabilidad de las regiones de permafrost.
El caudal de los ríos alimentados por el deshielo de la nieve
y de los glaciares también ha aumentado, así como la temperatura de los lagos y ríos.
Acontecimientos primaverales como las migraciones se inician más temprano
y el área de distribución geográfica de ciertas especies se extiende hacia los polos.
El CO2, derivado de las actividades humanas,
está causando un aumento de la acidez de los océanos,
lo que a su vez genera impactos negativos
de los cuales no se sabe mucho pero que son potencialmente graves.