Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...

Año 1980:
Viajas en un avión de Iberia,
te dan de comer y te invitan a lo que quieras de beber,
todo servido por azafatas espectaculares en un asiento en el que caben dos como tú.
Año 2010:
Entras en el avión abrochándote el cinturón de los pantalones
que te han hecho quitar para pasar el control,
te sientan una butaca en la que si respiras profundo
le metes el codo en el ojo al de al lado
y si tienes sed el azafato te ofrece una carta con las bebidas
y sus precios subidos un 50% porque sí.
Y no protestas por si acaso cuando aterrizas
te meten el dedo por el culo para ver si llevas drogas.