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22 mayo 2009 5 22 /05 /mayo /2009 11:54


Había una vez dos monjes Zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio.
Cuando llegaron al río, una mujer lloraba en cuclillas cerca de la orilla.
Era joven y atractiva.—¿Qué te sucede? –le preguntó el más anciano.—Mi madre se muere.
Ella está sola en su casa, del otro lado del río y yo no puedo cruzar.
 
Lo intenté –siguió la joven— pero la corriente me arrastra
y no podré llegar nunca al otro lado sin ayuda... pensé que no la volvería a ver con vida.
Pero ahora... ahora que aparecisteis vosotros, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar...
 
—Ojalá pudiéramos – se lamentó el más joven —. Pero la única manera de ayudarte,
sería cargarte a través del río y nuestros votos de castidad nos impiden todo contacto
con el sexo opuesto. Eso está prohibido... lo siento.—Yo también lo siento
 
–dijo la mujer y siguió llorando. El monje más viejo se arrodilló, bajó la cabeza y dijo:—Sube.
La mujer no podía creerlo, pero con rapidez tomó su atadito de ropa
y montó a horcajadas sobre el monje. Con bastante dificultad el monje cruzó el río,
seguido por el otro más joven. Al llegar al otro lado, la mujer descendió
y se acercó en actitud de besar las manos del anciano monje.
 
—Está bien, está bien –dijo el viejo retirando las manos— , sigue tu camino.
La mujer se inclinó en gratitud y humildad, tomó sus ropas y corrió por el camino al pueblo.
Los monjes, sin decir palabra, retomaron su marcha al monasterio....
 
Faltaban aún diez horas de caminata. Poco antes de llegar, el joven le dijo al anciano:
—Maestro, tú sabes mejor que yo de nuestro voto de abstinencia. No obstante,
cargaste sobre tus hombros a aquella mujer todo el ancho del río.
 
—Yo la llevé a través del río, es cierto,
¿pero qué pasa contigo que la cargas todavía sobre los hombros.

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21 mayo 2009 4 21 /05 /mayo /2009 12:31


La anciana campesina caminaba lentamente,
cargando con dificultad un atado de leña
para alimentar una hoguera en la que cocinaba.
 
Su rancho era un pedazo de techo caído sobre una pared,
formando un espacio triangular dentro de éste.
 
Un joven juez que en su tiempo libre paseaba por el campo,
se encontró con ella y conmovido por la edad
y las condiciones en las que vivía la humilde mujer,
decidió buscar la manera de ayudarla.
 
La señora hablaba en forma alegre y determinada,
le contó al juez que comía de lo que crecía en la granja,
que tenía algunas gallinas y una vaca que le producían
lo indispensable.
 
No había tonos de queja ni de carencia
en la conversación de la anciana, todo lo contrario,
sus palabras estaban plenas de gratitud y esperanza.
 
Después de haber conversado un buen rato,
el juez le preguntó a la campesina:
 
-Disculpe señora, ¿hay alguna forma en la que la pueda ayudar?
¿Tal vez ropa, o medicinas?
Si en algo puedo colaborarle solo dígame y
con gusto haré lo que pueda.
 
La anciana guardó silencio por un momento,
y finalmente respondió:
 
-Muchas gracias, en realidad no necesito nada para mí,
pero sí para el viejito.
 
-¿El viejito?-, preguntó el juez.
 
-Sí -continuó la señora-, está muy enfermo,
está adentro en la casa, ya no se puede ni parar,
tiene muchos dolores,
me toca hacerle todo porque el pobre no puede ni moverse.
 
-¿Y qué tiene su esposo?- replicó el juez, sorprendido.
 
-No es mi esposo -respondió la anciana-,
es un viejito que encontré desamparado
y ¿cómo lo iba a dejar solito?
Por eso desde hace como dos años que lo estoy cuidando.
 
Nadie es tan pobre que no pueda dar,
nadie es tan rico que no necesite recibir.
 
Esta semana te invito a hacer algo
que represente un esfuerzo para ti.
Por alguien a quien no conozcas y a aprender del regalo de dar.
 
Esta historia me la contó el mismo juez ,
quien conoció a la anciana en 1997 en Ubate.
 
Una provincia cercana a Bogotá.

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20 mayo 2009 3 20 /05 /mayo /2009 12:06


Un hombre vino a casa tarde del trabajo, cansado e irritado,
y encontró a  su hijo de 5 años esperando en la puerta.
¿Papá, puedo hacerte una pregunta?" Sí, ¿cuál es?" contestó el hombre.
¿Papá, cuánto ganas en una hora?"
 
Eso no es asunto tuyo. ¿Por qué preguntas eso?" - Dijo el hombre enojado.
Sólo quiero saberlo. Por favor dime, ¿cuánto ganas en una hora?" repitió el pequeño.
Si quieres saberlo, en una hora gano 3000 Ptas.
 
"Oh," - contestó el pequeño, cabizbajo. Volviendo a mirarlo, dijo
– Papá, puedo pedirte prestadas 1.500 Pts?"
El padre se puso furioso,
 
- "Si la única razón por la que me has preguntado eso es para poder
pedirme prestado dinero para comprar un juguete tonto o alguna otra cosa sin sentido,
entonces vete directamente a tu cuarto y acuéstate.
 
Piensa sobre por qué estás siendo tan egoísta.
Yo trabajo muy duro muchas horas todos los días,
y no tengo tiempo para estas tonterías infantiles."
 
El chico fue calladamente a su cuarto y cerró la puerta.
El hombre se sentó y empezó a ponerse aun más enfadado pensando en la pregunta del muchacho.
¿Cómo se atreve a preguntar cosas así sólo para conseguir algún dinero?
 
Después de aproximadamente una hora o así, el hombre se había tranquilizado,
y empezó a pensar que quizás había sido un poco duro con su hijo.
Quizás había algo que realmente necesitara comprar con las 1.500 ptas.
y realmente no pedía dinero muy a menudo.
 
El hombre fue a la puerta del cuarto del muchacho y abrió la puerta.
"¿Estás dormido, hijo?" - Preguntó.
"No papá, estoy despierto," - contestó al muchacho
 .
"He estado pensando, quizá haya sido demasiado duro contigo antes,"
-dijo el hombre, - "Ha sido un día largo y he pagado mi agresividad contigo.
Aquí están las 1.500 ptas. que me pediste."
 
El pequeño se sentó y sonrió. - "¡Oh, gracias papá!" -gritó..
Entonces, buscando bajo su almohada sacó algunos billetes arrugados..
El hombre, viendo que el muchacho ya tenía dinero, empezó a ponerse enfadado de nuevo.
 
El pequeño contó despacio su dinero, entonces miró a su padre.
- ¿Por qué pides más dinero si ya tienes? - refunfuñó el padre..
- Porque no tenía bastante, pero ahora sí. - contestó.
 
"Papá, ahora ya tengo 3.000 ptas. ¿Puedo comprar una hora de tu tiempo?
Por favor ven a casa temprano mañana. Me gustaría cenar contigo."
Reflexión:  no debemos permitir que se nos escurra el tiempo de entre los dedos
sin haber dedicado algo del mismo a aquéllos a quien realmente apreciamos y queremos.

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19 mayo 2009 2 19 /05 /mayo /2009 12:05


En los días en que un helado costaba mucho menos, un niño de 10 años entró en una confitería
y se sentó a una mesa.  La mesera puso un vaso de agua en frente de él.
 

-"¿Cuánto cuesta un helado de chocolate con almendras?", preguntó el niño.
-"Cincuenta centavos", respondió la mesera.
  

El niño sacó su mano de su bolsillo y examinó un número de monedas. 
-"¿Cuánto cuesta un helado solo?", volvió a preguntar.
 

Algunas personas estaban esperando por una mesa y la mesera ya estaba un poco impaciente.
-"Treinta y cinco centavos", dijo ella bruscamente. El niño volvió a contar las monedas.
  

-"Quiero el helado solo", dijo el niño. La mesera le trajo el helado,
y puso la cuenta en la mesa y se fue. El niño terminó el helado, pagó en la caja y se fue. 
 

Cuando la mesera volvió, ella empezó a limpiar la mesa
y entonces le costó tragar saliva con lo que vio. 
 

Allí, puesto ordenadamente junto al plato vacío, había veinticinco centavos ... su propina.
Jamás juzgues a alguien antes de tiempo.

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18 mayo 2009 1 18 /05 /mayo /2009 12:18


El Señor llevó al hombre santo hacia dos puertas. Él abrió una de las puertas
y el hombre santo miró dentro y en medio del cuarto había una gran mesa redonda.
En medio de la mesa había una gran olla de guisado que olía tan delicioso
que hizo agua la boca del hombre santo.
 
La gente sentada alrededor de la mesa estaba delgada y enferma y parecían hambrientos.
Ellos estaban sosteniendo cucharas con mangos muy largos que estaban atados a sus brazos,
así que cada uno fue capaz de meter la mano en el pote de guisado y tomar una cucharada,
pero por causa que el mango era más largo que sus brazos,
no podían poner las cucharas dentro de sus bocas.
 
El hombre santo se estremeció ante semejante cuadro de miseria y sufrimiento.
El Señor le dijo: Haz visto el Infierno'.
Luego fueron y abrieron la siguiente puerta. Era exactamente igual como el primer cuarto.
Había gran mesa redonda con el gran pote de guisado que hizo agua la boca del hombre santo.
La gente estaba equipada con las mismas cucharas de mangos largos,
pero aquí la gente estaba bien alimentada y llena de salud, riéndose >y hablando.
 
El hombre santo dijo: No entiendo........! 'Es simple' dijo el Señor:
'Esto requiere de una habilidad.......' '.....Mira:
Ellos han aprendido a alimentarse el uno al otro,
mientras que los avaros piensan solamente en ellos mismos'.

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17 mayo 2009 7 17 /05 /mayo /2009 12:31


Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo
y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas,
mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie,
desde el arroyo hasta la casa de su patrón; pero cuando llegaba,
la vasija rota sólo tenía la mitad del agua. Durante dos años completos esto fue así diariamente;
 
desde luego, la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros,
pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada.
Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección
y se sentía miserable, porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía
que era su obligación. Después de dos años, la tinaja quebrada le habla al aguador diciéndole:
 
-Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar
la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.
El aguador, apesadumbrado, le dijo compasivamente:
-Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen
a lo largo del camino. Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchas flores hermosas a lo largo,
pero de todos modos se sintió apenada porque al final,
sólo quedaba dentro de ella la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces:
 
-¿Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino?
Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello.
Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado
y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro.
Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos,
no hubiera sido posible crear esta belleza.
 
En la vida cada uno de nosotros tiene sus propias grietas personales.
Todos, en algún punto, somos como vasijas agrietadas y con defectos,
pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de poder aprovechar
nuestros puntos débiles para lograr no sólo buenos resultados,
sino para Darnos Cuenta que aunque no lo sepamos tenemos la posibilidad
de aportar a la conciencia de humanidad.

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16 mayo 2009 6 16 /05 /mayo /2009 12:23


Un señor va de cacería al África y lleva a su perrito. Un día, ya enla expedición, el perrito,
correteando mariposas se aleja del grupo, se extravía y comienza a vagar solo por la selva.
En eso ve a lo lejos que viene una pantera enorme a toda carrera.
Al ver que la pantera lo va a devorar, piensa rápido qué hacer.
En eso ve un montón de huesos de un animal muerto y empieza a mordisquearlos.
 
Cuando la pantera está a punto de atacarlo, el perrito dice:
- Ah!!! Qué rica pantera me acabo de comer!!!
La pantera lo alcanza a escuchar y frenando en seco, gira y sale despavorida pensando:
Quién sabe qué animal será ese!!! A ver si me come a mi también???!!!
 
Un mono que andaba trepado en un árbol cercano, vio y oyó la escena...
Sin más, salió corriendo tras la pantera para contarle como la había engañado el perrito:
 
- Cómo serás de tonta... Esos huesos ya estaban ahí!!! Además, es solo un simple perro!!!
 
La pantera, recontra caliente, sale corriendo a buscar al perrito con el mono montado en el lomo.
El perrito ve a lo lejos que viene nuevamente la pantera con el mono y se da cuenta de la buchoneada.
Y ahora qué hago???- piensa todo asustado.
Entonces, en vez de salir corriendo, se queda sentado dándoles la espalda,
como si no los hubiera visto, y en cuanto la pantera está cerca de atacarlo de nuevo,
el perrito exclama:
 
- Este mono maldito!!!
Hace como media hora que lo mandé a traerme otra pantera y todavía no aparece!!!
 
MORALEJA: EN MOMENTOS DE CRISIS, SOLO LA IMAGINACION ES MAS IMPORTANTE QUE EL CONOCIMIENTO.
 
Procura ser imaginativo como el PERRITO, evita ser un tonto como la PANTERA, y nunca, pero nunca,
seas tan mal tipo como el MONO.

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15 mayo 2009 5 15 /05 /mayo /2009 11:42


En la selva vivían 3 leones. Un día, el mono, representante electo por los animales,
convocó a una reunión a todos los habitantes de la selva, para poder tomar una decisión.
Y les dijo: - Todos nosotros sabemos que el león es el rey de los animales,
pero frente a un problema o de tener que tomar una decisión, podemos no saber a quién dirigirnos. 
Existen 3 leones y los 3 son muy fuertes. - ¿A cuál de ellos debemos rendir obediencia? 
¿Cuál de ellos deberá ser  nuestro rey?
  
Los leones supieron de la reunión que se estaba realizando y comentaron entre sí:
"Es verdad, la preocupación de los animales tiene mucho sentido.  Una selva no puede tener 3 reyes. 
Luchar entre nosotros no queremos, ya que somos muy amigos...
Necesitamos saber cuál será el elegido, pero, ¿cómo descubrirlo?" 
Los animales que participaban en la reunión, después de mucho deliberar,
llegaron a una decisión y se la comunicaron a los 3 leones:
 
- Encontramos una solución muy simple para el problema,
y decidimos que Uds. 3 van a escalar la montaña Difícil - dijo el mono. 
- El que llegue primero a la cima, será consagrado nuestro rey - dijo el ciervo.
La montaña Difícil era la más alta de toda la selva. El desafío fue aceptado
y todos los animales se reunieron al pie de la montaña para asistir la gran escalada.
 
El primer león intentó escalar y no pudo llegar. El segundo empezó con todas las ganas, pero,
también fue derrotado. El tercer león tampoco lo pudo conseguir y bajó derrotado.
Los animales estaban impacientes y curiosos; si los 3 fueron derrotados, ¿cómo elegirían un rey?
En este momento, un águila, grande en edad y en sabiduría, pidió la palabra:
 
- ¡Yo sé quién debe ser el rey! Todos los animales hicieron silencio
y la miraron con gran expectativa. - ¿Cómo?, preguntaron todos. Es simple... dijo el águila. 
Yo estaba volando bien cerca de ellos y cuando volvían derrotados en su escalada
por la montaña Difícil, escuché lo que cada uno dijo a la Montaña.  El primer león dijo: 
- ¡Montaña, me has vencido!
El segundo león dijo: - ¡Montaña, me has vencido!
El tercer león dijo: - ¡Montaña, me has vencido, por ahora!  Pero ya llegaste a tu tamaño final,
y yo todavía estoy creciendo.
 
La diferencia, completó el águila, es que el tercer león tuvo una actitud de vencedor
cuando sintió la derrota en aquel momento, pero no desistió, y para quien piensa así,
su persona es más grande que su problema. 
Si él es el rey de sí mismo, está preparado para ser el rey de los demás. 
Los animales aplaudieron con entusiasmo al tercer león que fue coronado El Rey de los Animales.
 
Moraleja:
No tiene mucha importancia el tamaño de las dificultades o problemas que tengas.
Tus problemas, por lo menos en la mayor parte de las veces, ya llegaron al nivel máximo,
pero no tú.  Tú todavía estás creciendo y eres más grande que todos tus problemas juntos.
Todavía no llegaste al límite de tu potencial y de tu excelencia.
La montaña de las Dificultades tiene un tamaño fijo, limitado.  ¡TÚ TODAVÍA ESTÁS CRECIENDO!

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14 mayo 2009 4 14 /05 /mayo /2009 12:24


Una pareja de recién casados, era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior.
Un día, el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:
"Querida yo voy a salir de la casa. Voy a viajar bien lejos, buscaré un empleo
y trabajaré hasta tener condiciones para regresar y darte una vida más cómoda y digna.
No sé cuanto tiempo voy a estar lejos; sólo te pido una cosa:
que me esperes y mientras yo esté lejos, seas fiel a mí, pues yo te seré fiel a ti."
 
Así, siendo joven aún, caminó muchos días a pie, hasta encontrar un hacendado
que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda.
El joven llegó y se ofreció para trabajar y fue aceptado. Pidió hacer un trato con su jefe,
el cual fue aceptado también. El pacto fue el siguiente:

"Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme,
el señor me libera de mis obligaciones. Yo no quiero recibir mi salario.
Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorros hasta el día en que me vaya.
El día que yo salga, usted me dará el dinero que yo haya ganado."
Estando ambos de acuerdo, aquel joven trabajó durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso.
 
Después de veinte años, se acercó a su patrón y le dijo:
"Patrón, yo quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa."
El patrón le respondió: "Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo.
Sólo que antes quiero hacerte una propuesta, ¿está bien? Yo te doy tu dinero y tú te vas,
o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas.
 
Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto,
piénsalo y después me das la respuesta."
Él pensó durante dos días, buscó al patrón y le dijo: "QUIERO LOS TRES CONSEJOS"
El patrón le recordó: "Si te doy los consejos, no te doy el dinero."
Y el empleado respondió: "Quiero los consejos"

El patrón entonces le aconsejó:
 

1. NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA:
Caminos más cortos y desconocidos te pueden costar la vida.

2. NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL:
Pues la curiosidad por el mal puede ser fatal.

3. NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR:
Pues puedes arrepentirte demasiado tarde.
 

Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no lo era tanto:
"AQUÍ TIENES TRES PANES: dos para comer durante el viaje
y el tercero es para comer con su esposa, cuando llegues a tu casa".
El hombre, entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos de su casa
y de su esposa que él tanto amaba. Después del primer día de viaje,
encontró una persona que lo saludó y le preguntó: "¿Para dónde vas?"
 
Él le respondió,
"Voy para un camino muy distante que queda a más de veinte días de caminata por esta carretera."
La persona le dijo entonces: "Joven, este camino es muy largo.
Yo conozco un atajo con el cual llegarás en pocos días".
El joven, contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo.
Entonces, volvió a seguir por el camino normal. Días después,
supo que el atajo llevaba a una emboscada.
 
Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera
de la carretera, donde poder hospedarse. Pagó la tarifa por día y, después de tomar un baño,
se acostó a dormir.
De madrugada se levantó asustado con un grito aterrador. Se levantó de un salto
y se dirigió hasta la puerta para ir a donde escuchó el grito. Cuando estaba abriendo la puerta,
se acordó del segundo consejo.
 
Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada
le preguntó si no había escuchado el grito y él le contestó que sí lo había escuchado.
El dueño de la posada le preguntó:
¿Y no sintió curiosidad?. Él le contesto que no. A lo que el dueño le respondió:
Usted es el primer huésped que sale vivo de aquí, pues mi único hijo tiene crisis de locura;
grita durante la noche y cuando el huésped sale, lo mata y lo entierra en el quintal.
 
El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa.
Después de muchos días y noches de caminata, ya al atardecer,
vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa.
Caminó y vio entre los arbustos la silueta de su esposa.
 

Estaba anocheciendo, pero alcanzó a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco más
y vio que ella tenía sobre su regazo, un hombre al que estaba acariciando los cabellos.
Cuando vio aquella escena, su corazón se llenó de odio y amargura
y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiró profundo,
apresuró sus pasos, cuando recordó el tercer consejo.
Entonces se paró y reflexionó y decidió dormir ahí mismo aquella noche
y al día siguiente tomar una decisión. Al amanecer, ya con la cabeza fría, él dijo:
 

"NO VOY A MATAR A MI ESPOSA. Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta,
sólo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel."
Se dirigió a la puerta de la casa y tocó. Cuando la esposa le abrió la puerta y lo reconoció,
se colgó de su cuello y lo abrazó afectuosamente.
Él trató de quitársela de encima, pero no lo consiguió. Entonces, con lágrimas en los ojos le dijo:
"Yo te fui fiel y tu me traicionaste..."
 
Ella espantada le respondió, "¿Cómo? Yo nunca te traicioné. Te esperé durante veinte años".
Él entonces le preguntó, "¿Y quién era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?"
Y ella le contestó, "AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO. Cuando te fuiste, descubrí que estaba embarazada.
Hoy él tiene veinte años de edad".
Entonces, el marido entró, conoció, abrazó a su hijo y les contó toda su historia,
mientras su esposa preparaba la cena.
 
Se sentaron a comer el último pan juntos.
DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO, CON LÁGRIMAS DE EMOCIÓN, él partió el pan y al abrirlo,
se encontró todo su dinero: el pago de sus veinte años de dedicación.

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13 mayo 2009 3 13 /05 /mayo /2009 12:58


La esposa del Faraón de Egipto había perdido muchos hijos en su vientre...
Este parto, seguramente, era su última oportunidad para darle un heredero al Faraón.
Rodeada de médicos y sirvientas el dolor de su vientre fue en aumento hasta que explotó
en un grito de dolor liberador y, simultáneamente a su muerte dio un parto de cinco hijos,
cuatro de ellos varones y una niña.
 
El Faraón crió con amor y dedicación a sus hijos,
dándoles la educación de futuros gobernantes a los varones y de princesa a la hija.
Pasados los años y crecidos sus hijos, el Faraón se enfrentó al dilema de escoger a su sucesor.
Dado que todos habían nacido en el mismo parto,
no había un primogénito a quién el derecho le correspondiese naturalmente.
Consultó con el Consejo de Ancianos:
 
- ¿Qué debo hacer? ¿Cómo elegir a mi sucesor?
Quizás deba dividir el Imperio en cuatro reinos para ser justo con todos ellos.
Los sabios respondieron:
- No su majestad, dividir el Imperio implica debilitarlo y ello acarreará su destrucción,
además, usted tuvo cinco hijos y sería injusto con su hija.
Lo mejor es hacer un Concurso entre ellos y el que traiga el Proyecto que más beneficie a Egipto,
ese sea el escogido.
 
Satisfecho con la sabiduría del consejo recibido, el Faraón citó a sus hijos -incluida la hija-
y les dijo:
- “Tienen seis meses para plantear el Proyecto más beneficioso para Egipto,
quién así lo haga será elegido mi sucesor”.
 
En ese mismo instante los cuatro varones se miraron suspicaces,
surgiendo por primera vez entre ellos el recelo, el temor y quizás, hasta el odio mismo.
Seis meses después los cinco hijos se congregaron en el Salón del Faraón
portando los varones gran cantidad de maquetas y planos y la hija una canasta vacía.
 
El Faraón escuchó por turno los Proyectos...cada cual superaba al anterior:
que un Sistema de Caminos para el Reino, que un Sistema de Canales de Riego,
que un Sistema de Silos para las Cosechas, que un Sistema de Puertos para el comercio...
era difícil pensar en uno que superase en beneficios al otro.
La discusión para analizar el valor de cada uno, sin duda sería ardua, problemática y difícil.
 
Sin embargo, al llegar el turno a la hija ésta mostró su canasta vacía y dijo:
- Padre, yo traigo una canasta vacía que hoy vale tanto como las maquetas que has visto.
Nadie puede decir qué obra es la mejor hasta no verla hecha y,
para ese entonces el contenido de mi canasta podría superar en valor a cualquiera de ellos.
 
Todos quedaron sorprendidos por el enunciado, pero el Faraón y el Consejo de Sabios
estuvieron de acuerdo en que discutir el valor de los Proyectos
no tenía más sentido que discutir el valor del contenido de una canasta vacía.
Entonces la solución fue obvia:
los recursos del reino se afectarían al desarrollo de los Proyectos durante dos años y,
al cabo de ese tiempo se analizaría el beneficio real de cada obra para el Reino.
 
Pasaron los dos años de febril actividad y llegó el momento de presentarse al Salón del Trono.
Cada uno de los hijos venía orgulloso con gran cantidad de documentos y asesores
para demostrar que su obra había sido la más beneficiosa al Reino...
y la hija llegó con su canasta vacía...
A su turno cada hijo expuso el valor de las obras hechas:
 
de cómo ahora el sistema de riego había aumentado las cosechas,
de cómo ahora el sistema de caminos permitían que esas cosechas
llegasen hasta el último rincón del Reino, de cómo ahora el sistema de silos
permitía almacenarlas de modo limpio y seguro,
de cómo ahora los nuevos puertos eran fuente de comercio y prosperidad.
 
Al llegar el turno de la hija, esta señaló su canasta y dijo:
- Padre, tal como lo anuncié, el tiempo me permitiría dar valor al contenido de esta canasta...
ahora lo ves, gracias a mi canasta vacía el Reino tiene canales, caminos, silos y puertos...
sin ella sólo hubiésemos tenido Proyectos
 y una larga discusión para ver cual era el mejor sin que nunca ocurriese nada...
Los cuatro hermanos se dieron vuelta sorprendidos y azorados y,
tras un momento de vacilación se arrodillaron frente a su hermana...
... Y así Egipto tuvo su primera Emperatriz....'

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Presentación

  • : Olympia
  • : Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por el simple hecho de haberse cruzado en nuestro camino...
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